14 marzo 2006
En esta poesía, la señora Cándida nos cuenta la velocidad con que las cosas han ido transcurriendo desde que ella fue niña. Por otro lado, también por medio de esta poesía, esta mujer nos hacer participes y nos demuestra una vez más “que querer es poder”, al contarnos como poco a poco y pese a su edad, ha sido capaz de aprender a manejar un ordenador, impulsada siempre por la fuerza de permanecer cerca de su familia, pese a la distancia física, y todo gracias a los “ADELANTOS” como ella los llama.
Garantizamos a los lectores que con esta poesía pasareis un momento agradable y lleno de ternura.
Gracias a Feli, por no permitir que esta obra pase desapercibida, y gracias a Cándida, por demostrarnos a todos, “que realmente querer es poder”.

